Resucitando (otra vez) del silencio
Es increíble como la marea del ciberespacio va y viene. Hay una Internet profunda, difícil y marginada, que prescinde de la publicidad y de las estrategias de posicionamiento, una Internet que le importa un pito las palabras clave, la navegabilidad y el diseño.
Esas páginas son la más alta expresión de la libertad y forman parte de un legado indiscutible de democracia que por desgracia está limitado al ciberespacio. Lo mejor de todo es que esas páginas existen gracias a los internautas que muchas veces arriesgan su pellejo para entrar desde latitudes difíciles, latitudes hijas de puta que prohíben, limitan, controlan y joden Internet.
El listado es harto conocido, se puede consultar en la web y sería trivial detenerse en esos cabronazos. Lo importante es saber que a pesar de todos, a pesar de los muros políticos, religiosos, culturales y lingüísticos una raza, la humana, se levanta sobre la mierda y lograr emanciparse contra viento y marea. Supongo que las cervezas Cristal, de dudosa procedencia, ponen a uno un poco sentimentalón. Pero es inevitable después de tanto tiempo de silencio.
Quiero agradecer a los amigos que siempre han estado al tanto de esta página, también a todos aquellos que no conozco y que recurren a ella aunque no esté tan actualizada. También quiero agradecer a los megasitios que ofrecen su link, así como a sitios de aquellos que incluso sin decirme nada me han linkeado. Juro que me pondré al día con el intercambio y que no dejaré pasar por alto estos puentes fraternales.
Ahora estoy en lo que creo mi segunda casa, Catalunya, para se más exactos en L´Hopsitalet de Llobregat. Barcelona se ha convertido verdaderamente en mi segunda casa, quizás lo fue siempre, pero llegué bajo las sombras del exilio, el dolor y la angustia que por suerte se curan más o menos con el tiempo. Hay cosa indecibles de mi periplo, hay cosas que quedaran en las raíces de mis huesos, pero otras saldrán a la luz y entonces muchos entenderán el por qué del silencio, el por qué de estas sombras insondables.
Por lo pronto esta nota es para que mis amigos se alegren y aquellos que encuentren estas páginas sepan que seguimos creando, haciendo de tripas corazón en otra tierra que ahora es más cercana y más mía. Durante los días que han de venir tendremos varias cosas: un artículos sobre el cine y la censura, otro sobre la pornografía, uno inevitable sobre mi querido Fassbinder (siguiendo la monografía que ya comencé en este blog), otro sobre cine cubano (algo que he dejado madurar durante meses) y un especial sobre cine español. A esta tanda le seguirán cosa sobre el cine “independiente” y otra monografía sobre un olvidado imprescindible que es Derek Jarman. Así que seguimos en combate y con la guardia en alto (pésimo y archiconocido chiste rojo) Mua mua y un abrazo con Vallejo a mi manera:
En Barcelona moriré con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
En Barcelona moriré -y no me corro-
tal vez un sábado, como es hoy, de estío.
Jueves será, porque hoy, sábado, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
Yam Montaña ha vuelto, le pegaban
todos sin que él hiciera nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos
los días sábados y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...
PD: Sigo escribiendo, bebiendo y jodiendo a todo tren. A pesar de las sombras, cada vez más las puertas se abren. Guiones que aceptan, que entienden y quieren otros (eso de los "otros" son los productores) y proyectos en los que confían mucha gente buena que gracias a ellos podré hacer mi primer largo en lo que va de año. Salut y forza al canut para los amigos, los enemigos y los que no saben donde cojones ponerse.










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